Integramos Customer Experience, Employee Experience, Change Management, procesos e inteligencia artificial dentro de tu operación para que todo funcione mejor.
Toda empresa es una caja compuesta por personas, procesos, tecnología, cultura y datos. El problema no siempre es la ausencia de esos elementos — muchas veces es que están desconectados.
CX in a Box entra para ordenar esa caja desde la experiencia. Coloca al cliente y al colaborador como puntos de referencia, y usa datos e inteligencia artificial para tomar decisiones que se sienten humanas y generan resultados de negocio.
Cada línea puede activarse de forma independiente o integrarse en una transformación completa.
Diagnóstico de madurez CX, journey mapping, diseño de experiencias y voz del cliente para crear interacciones memorables.
Employee journey mapping, rituales culturales, engagement y diseño de experiencias internas que impactan al cliente final.
Readiness organizacional, narrativa de transformación, gestión de stakeholders y adopción sostenible del cambio.
Mapeo AS IS/TO BE, eliminación de cuellos de botella, simplificación operativa y protocolos de servicio medibles.
Agentes conversacionales, copilots, automatización inteligente y dashboards predictivos con IA que potencia, no reemplaza.
Academias de autoentrenamiento con módulos, evaluaciones, certificados y dashboards para escalar conocimiento interno.
Un proceso claro para revisar la caja, integrar CX y convertirlo en operación medible.
Diagnóstico 360: clientes, colaboradores, procesos, canales, tecnología e indicadores. Entendemos qué piezas ya existen y dónde se rompe la experiencia.
Priorización estratégica, quick wins, diseño de journeys y definición de métricas. Creamos el mapa de la transformación.
Diseño de protocolos, procesos, flujos, contenidos, herramientas y entrenamiento. La experiencia se instala en la operación real.
Capacitación, implementación, lanzamiento de academias y activación de herramientas. El equipo ejecuta con claridad.
Seguimiento de indicadores, reportes ejecutivos, iteración continua y evolución del modelo. CX se convierte en cultura.
Cinco niveles de evolución para medir dónde estás y hacia dónde puedes llegar.
La experiencia depende de personas específicas. No hay procesos ni métricas claras.
Existen esfuerzos aislados de CX o tecnología, pero no están conectados entre sí.
Journeys, protocolos, responsables y métricas comienzan a funcionar como sistema.
La empresa usa datos, automatización e IA para anticipar necesidades y optimizar.
CX y EX son parte del ADN. La empresa aprende, evoluciona y se adapta continuamente.
La academia de autoentrenamiento para equipos que necesitan aprender rápido, ejecutar mejor y escalar conocimiento.
Un diagnóstico inicial diseñado para identificar qué pieza de CX necesita entrar primero a tu empresa.
Trabajamos con organizaciones que ya tienen la base, pero necesitan integrar CX como sistema.
Cuando CX entra en la caja correcta, el cliente entiende, confía y vuelve. El colaborador sabe qué hacer y por qué importa. El proceso fluye. La tecnología tiene sentido. El negocio crece con menos fricción y más propósito.
Cuéntanos qué desafíos enfrenta tu organización y te mostraremos cómo CX in a Box puede ordenar la experiencia para generar resultados reales.